Después de bailar en varias compañías de danza, como Metros de Ramon Oller, Marta Carrasco emprende una nueva trayectoria en solitario como creadora e intérprete el año 1995 con el espectáculo de danza-teatro Aiguardent. Desde ese momento ha combinado la creación de coreografías propias –Aiguardent (1995), Blanc d’ombra. Recordant Camille Claudel (1998), Mira’m (2000), Eterno? Això sí que no! (2003) i Ga-gà (2005)- con la dirección coreográfica de otros espectáculos, como: Pesombra, un espectáculo basado en la obra de J. Salvat-Papasseit (Dir. M. Puyo, 1997); A la jungla de les ciutats, de B. Brecht (Dir. Ricard Salvat, 1998); El Maniquí, de M. Rodoreda (Dir. P. Planella, 1998); A little night music, de S. Sondheim y H. Wheeler, y Lulu, de F. Wedeking (Dir. Mario Gas, 2000 y 2001), Bodas de sangre, de F. García Lorca (Dir. F. Madico, 2001), Ronda de mort a Sinera, de S. Espriu (Dir. Ricard Salvat, 2002), Diàfan, de Pep Bou (2003) y la versión teatral del musical El otro lado de la cama (Dir. J. M. Mestres, 2004). En el año 2005 participa en el último largometraje de Carlos Saura (Iberia). Entre otros premios, ha recibido el de la Crítica Teatral de Barcelona 1996-1997 por Aiguardent y Pesombra; el Butaca (Premio del público) de 1999 y 2001 por Blanc d’ombra y Mira’m, respectivamente, y cuatro Max de las Artes Escénicas, dos por Aiguardent, el año 2003 y dos por Ga-gà el año 2006 como “Mejor espectáculo de danza” y “Mejor Coreografía”. El año 2005, la Generalitat de Catalunya le concedió el Premi Nacional de Dansa, en reconocimiento a su trayectoria.
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